Las mejores posturas sexuales si eres un Aries | Horóscopo Mágico

 

Si te topas con una ariano en la cama, tienes asegurada una noche de pasión y lujúria. Eso sí, coge energías y prepárate para ser dominado. El sexo de Aries es como su propia personalidad: dominante, fogoso y egoísta. Para sentir placer y dar lo máximo de sí, el signo del carnero necesita desatar todos sus instintos sin límites en arrebatos cortos e intensos que puede repetir hasta cansarse. Veamos cómo es Aries en la cama y sus posturas del Kamasutra favoritas. 

¿Cómo es Aries en el sexo?

Si lo que pretendes es tener una sesión de sexo tántrico en la que puedas conectar tu cuerpo con tu amante durante una larga sesión de juegos, sensaciones, intercambios, pausas y conexiones hasta llegar juntos al clímax, definitivamente Aries no es tu signo. Pero si lo que buscas es una noche de locura en manos de una persona dominante que te haga sentir a su merced, en sesiones cortas pero intensísimas de sexo que se reptian hasta que salga el sol, entonces búscate un carnero.

Aries no se anda con tonterías en la cama. Es el perfecto representante del "aquí te pillo, aquí te mato", pura virilidad al servicio del dominio y el desenfreno. Con Aries no hay limites en la cama, y esa es una de las ventajas de mantener sexo con un ariano: todo aquello que habías soñado hacer, las fantasías sexuales más prohibidas, podrás realizarlo en su cama. Eso sí, olvídate de controlar la situación: apenas empiece el espectáculo te sentirás en plena sumisión, a merced de su voluntad.

El romanticismo y las palabras lindas al oído no pegan con los nativos de este signo. Su sentido del placer está directamente relacionado con la posición de dominio: En la medida en que Aries se sienta dueño de la situación, podrá desatar todo su furor sexual y llegados a ese punto se convierte en una fuente inagotable de placer. Por eso es un signo ideal para prácticas fuera de los cánonces habituales, incluso en el terreno del sado y similares.

Los Aries conectan especialmente con otros signos de fuego, Sagitario y Leo, y combinan muy bien con otro signo muy lujurioso como es Libra, siempre tan abierta al placer sexual.

 

Las 3 posturas del Kamasutra si eres Aries

Viendo como es en el sexo y sus necesidades para sentir placer, veamos cuáles son las mejores posturas sexuales para Aries:

1. La postura del perrito

La connotación animal de esta posición es psicológicamente muy relevante para el signo del carnero, pues sitúa a la otra persona en una posición cuadrúpeda de sumisión que traslada a los instintos más primitivos. Es la posición que conecta al ser humano con lo salvaje, y por eso es la favorita de Aries, poseedor de esas pulsiones sexuales atávicas en las que la relación de dominio juega un papel esencial.

En esta posición, la pareja de Aries se sitúa sobre sus rodillas con las manos apoyadas en la cama mientras el hombre la penetra a su voluntad. La mujer puede ayudar en determinados momentos moviendo su cadera al unísono con el hombre, pero llegados al momento de clímax total lo más común es que Aries sujete con fuerza el trasero de la mujer y penetre con fuerza hasta saciarse. En momentos de máximo placer, también, es probable que Aries someta por completo a su pareja bajando su cabeza hasta abajo del todo y dejando solo elevado para la penetración la zona vaginal.

También es una de las posiciones favoritas de Aries en la medida en el que los dos elementos de la pareja están en contacto pero no conectados visualmente, y una de los dos está en situación de sumisión. Si la mujer quiere llegar al placer máximo debe apoyar los codos en la cama, de modo que el punto G llega a su máxima estimulación. Por eso esta postura, una de las más populares, se llama también Super G o Furor Salvaje.

 

 

2. La Mariposa

La posición anterior era perfecta para Aries para dar rienda suelta a su vigor sexual. Sin embargo, algunas veces también necesita combinar esto con posiciones que le permitan ver frente a frente el rostro de su amante. Para el ariano, sentir que está proporcionando placer a la otra persona, ver en la cara de su pareja cómo disfruta de su sexo, es una fuente de excitación imprescindible.

Así que combinará las posiciones clásicas del perrito con otras posiciones donde, desde su posición de dominio, pueda conectar visualmente con la cara de la otra persona. En ese sentido, la posición de "La Mariposa" puede ser un recurso recurrente para el carnero.

Para realizar esta posición, lo más idóneo es una mesa o un soporte elevado en el que la mujer pueda tumbarse de espaldas en el borde y el hombre pueda penetrarla de pie. La clave para aprovechar al máximo esta posición es que la pelvis de la mujer esté por debajo de la del hombre, de modo que tenga que levantar su espalda para llevar su vagina hacia el pene. Entonces la mujer levanta la piernas y las apoya en los hombres de Aries, y este la sujeta por la cadera variando la inclinación y la intensidad. Una vez más, la mujer queda a merced de su amante Aries, que es quien controla la intensidad y la angulación.

3. El pájaro carpintero

Vamos con una de sexo oral. En este caso, la mujer está completamente privada de movimientos y sometida al vaivén del pene de Aries que se introduce en la boca de ella repetidamente hasta que Aries se cansa. Por eso resulta tan excitante para Aries, porque en esta posición de sexo oral hay un elemento que domina por completo la escena y otro que acepta voluntariamente la total sumisión.

Cuando decimos total sumisión, es total: La mujer está impedida de todo movimiento. 

Para realizar "El pájaro carpintero" la mujere se limita a tumbarse con los brazos pegados al cuerpo y deja que el hombre se siente a la altura de su pecho sobre ella, de modo que le impide el movimiento de los brazos y del torso. Desde este mismo instante, la mujer ha quedado presa de la voluntad de su amante, que tiene los genitales al mismo nivel que la boca de ella. Así que solo se trata de acercar su pene a la boca de ella, o con sus manos apretar la cabeza de ella hacia su pene, y penetrarla bucalmente a su ritmo. 

Aries aumentará el ritmo de la penetración a medida que vaya sintiéndose más excitado, una excitación que aumentará al ver a su pareja totalmente inmovilizada y sumisa.