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¿Es posible pactar con el diablo? Todas las claves para invocar al maligno

Descubre cómo pactar con el diablo y qué beneficios puede aportar

En los albores de la humanidad, el hombre creó al demonio para cosificar uno de los dos elementos antagónicos que representaba su lucha entre el Bien-Mal. Más tarde, el cristianismo lo concretó a la figura del Diablo, un ángel caído que representaba el opuesto de Dios, y otras doctrinas religiosas crearon su propia imagen del Mal. Así ha llegado la ideal demoníaca hasta nuestros días. Conzcamos ahora mejor al demonio y las fórmulas para invocarlo y pactar con él.

¿Existe realmente el diablo?

El gran conocedor del demonio, el mago y ocultista Eliphas Levi, dejó claro que los rituales que en la historia se han llevado a cabo para invocar al diable son algo más que mera superchería. "Dentro del círculo de su acción, todo verbo crea lo que afirma", dijo este sabio, por lo que todo aquel que cree ver al demonio lo ve realmente. Es decir, que aquel que afirma el diablo crea al diablo, a su diablo, con independencia de las diferentes formas físicas que reviste.

Y puesto que la creencia en el diablo crea el diablo, la invocación de las presencias demoníacas entra en el terreno de la magia. Pero, ¿para qué sirve invocar al demonio?

En la cultura occidental moderna se ha creado el mito de "El pacto con el diablo" como un trueque en el que el Maligno, a cambio del alma del hombre, le concede un deseo inalcanzable. La eterna juventud, esquivar la muerte, un imperio de lujo y riqueza o el amor de la persona amada son grandes tótems que han tentado al hombre a vender su alma. En momentos de escasez como los que vivimos hoy, es normal que juguemos con la idea de invocar fuerzas demoníacas a fin y efecto de conseguir un privilegio que nos arranque de la necesidad.

Sin embargo, hay que tomar ciertas precauciones. En un trueque con el diablo, el intercambio nunca es de tú a tú, sino partiendo siempre de la aceptación de la sumisión al íncubo. Por lo cual cuando entramos en un ritual de invocación de fuerzas demoníacas quedamos a merced de su voluntad y hay que tener claro que quedan bloqueadas todas las puertas al arepentimiento y cualquier vuelta hacia atrás.

Claves para invocar al demonio y pactar con el diablo

A lo largo de la historia se han creado miles de manuales con recetas para invocar el demonio, pero la mayoría de ellas son compendios de rituales irrosrios con poca credibilidad. Veamos cuáles son las claves para, según Eliphas Levi, invocar al demonio y pactar con el diablo con garantías:

1. El ritual de la evocación

Aquel que se disponga a realizar una evocación del demonio previa al pacto precisa de algunos requisitos como una mente resistente al miedo y una fe ciega en todo lo que es creíble. Como paso previo a la ceremonia, hay que pisar y blasfemar los símbolos en los que se cree, realizar un ritual sangriento y conseguir una horquilla (una rama de avellana o almendro con forma de horca cortada con el cuchillo con el que se ha realizado el sacrificio).

También se contempla como requisito indispensable el ayuno previo al ritual durante quince días, en los que se realizará solo una comida al día a base de pan negro sin sazonar o habas negras con hierbas lechosas o narcóticas. 

El ritual debe realizarse en la noche del lunes al martes, o en la noche del viernes al sábado. El lugar escogido para pactar con el diablo debe ser un espacio solitario, a poder ser con alguna connotación oscura como cementerios, casas abandonadas, bosques donde hayan sucedido hechos luctuosos o altares de monasterios en desuso. Es necesario un sayo del lino, un cuenco de plomo con el símbolo de la luna, la horquilla mágica, dos velas en un candelabro de madera, un cráneo, un vaso con la sangre del sacrificio, perfumes realizados con incienso, alcanfor, aloes y ámbar gris, y una espada mágica. 

Con la espada se traza un círculo con un camino de salida y se marca un triángulo con la sangre. El orador se ubica dentro del círculo descalzo y con la cabeza cubierta, e inicia la evocación. 

2. Las fórmulas de evocación

Para pactar con el diablo es necesario pronunciar las frases de evocación, que están recogidas en varios manuscritos a lo largo de la historia. Puesto que el concepto del demonio es la expresión misma de la sinrazón, las fórmulas no tienen ningún sentido en las lenguas vernáculas, por lo que no debemos encontrarle una significación. Así por ejemplo, una de las más conocidas reza: «Dies Mies Jeschet Boenedoesef Douvema Enitemaus».

Las frases para pactar con el diablo deben leerse pacientemente, con un ritme lento y constante, y elevando la voz hasta que las fuerzas se manifiesten. Si el invocante tiene ayudantes, estos pueden murmurar algunas melodías acompañando las palabras de invocación de una música grave y tenebrosa. Según los manuales demoníacos, la presencia del Maligno se manifestará en un fuerte viento que ahuyentará los animales y rodeará la figura del invocante, de modo que este sentirá un soplo en la cara y sudoración.

3. El pacto

Para que el pacto con el diablo tenga efectividad Eliphas Levi señala la necesidad de que quede por escrito en un pergamino. El pactante puede redactar su deseo con tinta mágica y ofrecer una copia al diablo. En los archivos de la historia han quedado ejemplos de documentos de pactos con el diablo, en los que los magos trataban de ofrecer sus servicios al demonio durante un tiempo a cambio del cumplimiento de su petición.

Cuando el invocante siente la presencia del Maligno sigue pronunciando frases recogidas en los manuscritos mientras quema el pergamino en la hoguera. El trueque se ha realizado correctamente aunque los efectos del mismo pueden manifestarse con algo de retraso.

¿Qué nos aporta el pacto con el diablo?

Como habrás podido comprobar, el pacto con el diablo es un antiquísimo ritual que reviste una enorme complejidad. Por una parte, lleva aparejada un conocimiento tan profundo de la magia negra que casi obliga a realizarla de la mano de un mago. Por otro lado, requiere de algunos elementos complicados de conseguir, y de una preparación detallada que algunas veces se nos escapa de nuestras posibilidades. Pero lo más importante: La invocación al diablo no debe tomarse como un juego, sino como un ritual sagrado que puede tener consecuencias imprevistas.

Hoy en día, la magia blanca y la magia negra han desarrollado hechizos modernos que pueden ser mucho más eficaces que el pacto con el diablo para conseguir deseos inmediatos y que conllevan menos riesgos. La creencia en el diablo quedará siempre como una lograda voluntad humana de recordar que el Mal está siempre ahí, pero a menos que no sea realmente imperioso, mejor hacer caso del refranero español cuando dice aquello de "Mejor no invocar al demonio".