Amor

En el lado del corazón siempre hay riesgos de que estalle una tormenta, pero esta semana comprenderás que es muy prudente agarrar la vida con fuerza para que no salten chispas innecesarias.

Intenta actuar de forma sensata, controlando tu posible mal humor, o tu credibilidad en asuntos de amor así como tu popularidad quedarán bastante machacadas.

Si controlas esto, verás cómo tienes ante ti días cargados de intensa ilusión, y hasta lograrás que la persona amada te demuestre a través de gestos todo lo que es capaz de hacer por ti. Se adelantará a tus peticiones y necesidades.

Un consejo: no abuses, ni peques de egoísta. Si te crees el rey del mambo puedes hacer que el interés que despiertas se reduzca y hasta desaparezca. Las falsas promesas nunca generan beneficios en los corazones, Cáncer.

 

 

Dinero

A partir de este 2 de diciembre, los astros te echan una mano si estás en busca de una actividad profesional nueva o temporal; con la Navidad, muchas empresas necesitan trabajadores para cubrir una mayor demanda. Permanece atento a las oportunidades y sé perseverante.

El optimismo abre tantas puertas como un buen currículo. Además, tienes que ser activo: las cosas no suceden por sí solas. Quizá una vez te funcionó, pero no esperas que la hazaña se repita.

No obstante, habrá momentos en los que le des más valor a los sentimientos que a los asuntos materiales; sabes que hay cosas que no se pueden valorar con dinero contante y sonante.

Algunos tendrán que rechazar invitaciones sociales al ver que sus cuentas no tienen tanto dinero como desearían; no pasa nada, ya habrá otras ocasiones y hasta mejores.

Salud

La semana transcurrirá tal y como estaba prevista, sin sobresaltos. Ahora, para mejorar tu salud mental, intenta encontrar tiempo de calidad para descansar y para dedicarte a tus aficiones.

Tendrás que estar atento a las obligaciones de tu hogar, de acuerdo, pero recuerda que el protagonista de tu propia vida eres tú.

Ojo, eso no significa que tengas que relajarte, por ejemplo, cuando estás en el trabajo, dejando que otros te saquen las castañas del fuego. Más que nada, porque las consecuencias podrían ser terribles.