Horóscopo Mágico

Telegram : +34 639 048 422

E-Mail: info@diarioespana.com

La Santa Compaña, mucho más que una leyenda gallega

Descubre la historia de este cortejo fúnebre de almas en pena y cómo protegerte de él.
La Santa Compaña | HOROSCOPOMAGICO.COM

 

En el noroeste de España se encuentra la comunidad autónoma de Galicia, una tierra que tiene su propia mitología y sus propias leyendas. De entre todas ellas, la que más fuerza tiene es la de la Santa Compaña, que se remonta al menos al siglo XVI, y es una procesión un tanto tenebrosa relacionada con las almas en pena, y en la que el mundo de los vivos y los muertos se desdibuja entre un fuerte olor a cera.

La Santa Compaña, mucho más que una leyenda gallega

Aunque es en Galicia donde tiene más arraigo, lo cierto es que es mucho más que una leyenda gallega. Y es que en otros puntos de España también hay historias parecidas, con nombres como El Cirio, La Visión o la Estantigua. En Asturias nos encontramos La Güestia, el Corteju de Genti de Muerti es la leyenda similar que se puede escuchar en Extremadura, la Estadea y la Hueste de ánimas es como se conoce al fenómeno en el reino de León, e incluso en zonas influidas por las religiones celtas como el país de Gales y Escocia se encuentran historias similares.

¿Qué es la Santa Compaña?

Debido a que las historias de la mitología gallega y sus leyendas se han transmitido de manera oral, es difícil dar una definición exacta de qué es La Santa Compaña. En pocas palabras, se puede decir que es un cortejo de almas en pena o ánimas del purgatorio que van pidiendo a los vivos que recen por su eterno descanso. Así, se puede contentar a la Santa Compaña pidiendo por las almas en una misa, o bien rezando por ellas.

Otras fuentes señalan que la Santa Compaña se aparece para anunciar la muerte de alguien y que su llegada es para reclamar su alma, o para recriminarle a la familia de un difunto ciertos errores que han cometido durante la vida del mismo.

Normalmente, los testigos que han visto la Santa Compaña la definen como un cortejo fúnebre cuyos componentes van descalzos, con túnicas hasta el suelo y el rostro oculto bajo una capucha. En las manos portan velas de un fuerte olor a cera, aunque también pueden ser antorchas.

A la cabeza del cortejo va una persona viva, algún vecino del pueblo, quien porta una cruz, y a veces también un caldero de agua bendita, una pila bautismal u otros signos cristianos; de ahí que reciba el adjetivo de santa, cuando realmente no tiene nada de santidad.

El número de componentes de la Santa Compaña también varía; hay quien afirma que son seis o doce personas, pero en otros casos se ha mencionado hasta cincuenta y sesenta participantes.

El mensaje que porta esta leyenda gallega

Según las leyendas gallegas, la persona que encabeza la procesión de la Santa Compaña morirá pronto: Por las noches no descansa, en su lugar sale de su casa sin que nadie le vea para encabezar este desfile, si bien, al día siguiente, no recordará nada. Esa persona solo se salvará si le da su cruz a otra persona para que le sustituya.

Durante siglos el mito de la Santa Compaña fue muy popular en Galicia, y en teoría te podías cruzar con ella por cualquier camino oscuro una vez llegaba la noche. Que en la actualidad esté todo rodeado de carreteras y farolas explica, en teoría, el por qué este fenómeno ha ido perdiendo popularidad.

Y es que si la Santa Compaña ha perdurado a través de los siglos es porque ha vivido cierto proteccionismo eclesiástico; si el cura del pueblo no desmentía la misma, la leyenda seguía viva. Y es que como decíamos, esta compañía santa y mágica de espíritus del purgatorio, en una especie de tránsito en el que no pueden descansar, vuelven a la tierra para pedir misas, las cuales se cobraban y muy bien, y quizá por ello los párrocos no negaban su existencia, pese a chocar contra los principios más básicos de las creencias cristianas. Y es que solo en el día del juicio los muertos se levantarán de sus tumbas, tal como predijo San Juan.

¿Quién puede ver la Santa Compaña?

No todo el mundo puede ve la Santa Compaña; hay testigos que dicen haber visto a todas las ánimas, otros que solo han sentido su presencia, que solo han visto las velas, o incluso, que saben que el cortejo ha pasado por allí por el olor a cera tan potente. También se dice que hay niños que pueden verla, siempre que a la hora del bautismo el sacerdote en lugar de echarle agua bendita le untase aceites de difuntos.

Es interesante señalar que el fenómeno está tan arraigado en la cultura popular y rural gallega que cada comarca tiene su propia compaña, con ciertas características que la hacen diferente a la de otras zonas más o menos cercanas. Así, en determinadas regiones no se habla de velas, sino que las ánimas circulan con antorchas encendidas, y además del penitente que lleva la cruz, hay otro que lleva un estandarte y otro que porta una campanilla.

Cómo protegerse de la Santa Compaña

En el caso de que te encuentres con la Santa Compaña debes protegerte para que no te cedan la cruz que abre el desfile, y puedes hacerlo de diversas maneras. La más extendida es la de hacer un círculo en el suelo con una rama (preferiblemente de olivo y que haya sido bendecida) y entrar en el mismo. Otros dicen que tienes que tumbarte en el suelo, bocabajo, para no ver a las almas en pena. También se puede hacer algo para tener las manos ocupadas, como llevarse algo de comer a la boca, jugar con un palo…

Como lo que nos ofrecen en el caso de toparnos con la Compaña es una cruz, podemos extender los brazos en cruz y pronunciar el nombre de Jesucristo, o responder “Cruz ya tengo” cuando te la entregue el vivo que encabeza el cortejo (aunque a veces se sitúa al mismo al final de la procesión, e incluso a veces no se reconoce a ningún vivo dentro de la misma). Incluso, hay quien dice que puede alejar a la misma haciendo con los dedos el signo de los cuernos.