Odín, el dios de la sabiduría, la guerra y la muerte, sentado en su trono | MyR

El dios Odín (también conocido como Wotan en los pueblos germánicos) es el rey de Asgard y el padre de los dioses vikingos más importantes. Vive en su fortaleza Valaskjálf pero también es el rey del Valhalla, el salón del paraíso donde moran las almas de los héroes muertos en la batalla. Descubre la historia de Odín, el rey nórdico de la sabiduría, la guerra y la muerte.

La supremacía de Odín en la mitología nórdica

Odín ocupa un lugar preeminente en la mitología nórdica porque se encuentra entre el grupo de los dioses primordiales que actúan en la creación del mundo. Es considerado el dios supremo de la guerra, de la muerte y de la sabiduría, pero también en menor medida de la poesía, de la profecía, de la victoria y de la caza.

Según la historia de la formación del mundo de los mitos vikingos, de la vaca Audumla que lamía el hielo de Ginnungagap nació Buri, padre de Bor, que se casó con Bestla y ambos engendraron a Odín. Anteriormente se consideraba una simple divinidad de las tormentas, pero poco a poco fue consolidando su posición privilegiada en el panteón.

Su papel en la formación del mundo no acaba aquí. Al dios Odín y a sus hermanos, Vili y Ve, se les atribuye la muerte del gigante primigenio Ymir, de cuya carne crearon el mundo de los hombres. De sus huesos formaron las piedras, de la sangre y el sudor los ríos y los lagos, con su cráneo se creó la bóveda del cielo y con su cerebro las nubes.

Una vez creada la tierra, los dioses encontraron dos árboles, un fresno y un olmo. El dios Odín les dio aliento y vida, su hermano Vili les dio un cerebro y sentimientos, y Ve oído y vista. Así es como los troncos se convirtieron en el primer hombre, Ask, y la primera mujer, Embla, y de ellos descendieron todos los hombres.

Además, según la mitología nórdica Odín se casó con tres divinidades que representan los tipos de tierra. Con Frigg, la tierra cultivada, tuvo tres hijos: Bader, Hoder y Hermod. Con Jörd, la tierra deshabitada, tuvo dos hijos, Thor y Meili. Y con Ring, la tierra invernal y helada, tuvo un hijo, Vali. Todos ellos son dioses vikingos importantes.

Todas las familias aristocráticas, los reyes y los guerreros del pueblo vikingo, intentaban justificar su origen en el dios Odín. A él se le atribuyen también milagros y premoniciones que veremos más adelante.

Cómo es Odín, el dios de la guerra y la muerte de los vikingos

El dios Odín vive en el palacio de Valaskjálf, en Asgard, y allí se sienta sobre el trono desde el cual observa los nueve mundos, aunque también se lo localiza en el Valhalla, la morada de los muertos, donde Odín recibe las almas de los héroes caídos en la batalla. Cuando Odín no se encuentra en Valaskjálf, el trono lo ocupan sus hermanos.   

Al dios Odín se le suele representar sentado en su trono ataviado con un casco dorado de guerrero y una coraza brillante, mientras que en la mano sostiene la lanza Gungnir (esta había sido fabricada por los enanos y hacía temblar a todo aquel que recibía su furia). Se la dio Loki como compensación por haber robado el pelo de Sif.

A cambio de beber del manantial de la sabiduría Odín dio su ojo | Marvel Comics

 

Cuando Odín quiere ir de un lugar a otro utiliza al caballo Sleipnir, fruto de la unión de Loki con una yegua, y es el más veloz del universo, porque tiene ocho patas. Además, en sus hombros descansan dos cuervos, Munin y Hugin (la Memoria y el Pensamiento), que cada noche le cuentan lo que han visto y oído alrededor del mundo.

También a sus órdenes, en el Valhalla Odín tiene un grupo de bellas guerreras, las valquirias, que selecciona personalmente y que se encargan de descender a la tierra para recoger las almas de los guerreros muertos en la batalla y llevarlos al salón del paraíso, donde les cuidan y les ofrecen los mejores manjares y la bebida de los dioses, hidromiel.  

Muchas leyendas giran en torno al dios Odín, y una de las más singulares es la que explica por qué le falta un ojo a Odín. Según el mito, Odín bajó hasta el manantial de donde brota toda fuente de sabiduría, custodiado por el gigante Mimir, que le exigió un ojo  a cambia de beber de la fuente y este accedió.

Otra leyenda cuenta que su fuente de sabiduría se debe al sacrificio personal y su resurrección. Al parecer, Odín se hirió a sí mismo y se colgó de un árbol como sacrificio, esperando en vano durante nueve días y nueve noches que alguien le ofreciera comida y bebida. Atrayendo un poco de tierra sobre sus pies pudo liberarse, y el gigante Mimir le ofreció entonces como recompensa agua del manantial de la sabiduría, completando su resurrección.

El oráculo de Odín

De ahí que, además de ser el dios creador y el dios de la guerra y de la muerte para los vikingos, Odín sea también el dios de la sabiduría, la poesía y la profecía. Los vikingos lo llaman en los textos “el gran sabio”, “el que intuye la verdad”, “el sacerdote antiguo”, el que recoge el conocimiento del pasado y lo transmite a los hombres de hoy.

Es a la vez el conocedor del origen del mundo y del destino de los hombres, y su saber es una mezcla de conocimientos ancestrales y magia. Algunas veces se lo representa como un filósofo discutiendo con los demás, y otras veces retando a los gigantes a concursos de sabiduría que siempre acaba ganando gracias a su astucia.

El conocimiento mágico convierte a Odín en intérprete de la runas vikingas, alfabetos ancestrales utilizados para predecir el futuro. De hecho las runas vikingas se consideran un regalo de Odín a los hombres, que consultaban en este oráculo la suerte en las batallas o el desenlace de una enfermedad de un rey.

Además de ser el primer intérprete de las runas mágica, Odín consiguió beber el hidromiel de la poesía, y se convirtió en el creador y principal inspirador de la poesía. De los misterios y los hechizos de la diosa Vanir y la sacerdotisa Freyja, el dios Odín aprendió la magia y se convirtió también en el dios de los conocimientos mágicos.

Gracias a esos conocimientos, Odín prevé el Ragnarök, la batalla por el destino de los dioses. En los textos, Odín advierte que “el lobo está amenazando la morada de los dioses”, y augura la llegada de Loki, líder de los gigantes Jotun, junto a sus hijos el lobo Fenrir y la serpiente Jörmungand. Según la mitología nórdica, Odín muere en las fauces del lobo Fenrir.

Odín, el dios que inspiró a Marvel y a J. R. R. Tolkien

Odín se convirtió en uno de los personajes de referencia de Marvel Comics en la ficción de los superhéroes. Apareció por primera vez en una de las historietas de Journey into Mystery en 1962, como creación del escritor Stanley Lee y el guionista Jack Kirby. Era el padre de Thor y dios supremo que dirigía el concilio de los dioses. Esa sugerente ficción fue trasladada con éxito al cine en una serie de películas de Marvel en las que el actor Anthony Hopkins da vida a Odín

El actor Anthony Hopkins da vida a Odín en la saga de Marvael | Marvel

 

Además, Odín ha sido inspirador en la cultura popular en varios campos, pues fue objeto de varias composiciones clásicas en el siglo XIX entre las que destaca la de Richard Wagner (El ocaso de los dioses), e inspiró el pesonaje principal de la novela American Gods, Neil Gaiman, sobre la lucha entre los antiguos dioses. El escritor J. R. R. Tolkien también se inspiró en el Odín sabio y peregrino para crear al mago Gandalf (un sbaio que se apoya en una vara y cabalga a lomos de un corcel veloz).