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Ragnarök, la batalla del fin del mundo de la mitología nórdica

Todos los detalles sobre la guerra que desencadena el apocalipsis vikingo según la mitología nórdica. Te lo contamos todo sobre el Ragnarök
El Ragnarök es el apocalipsis judeocristiano trasladado a la mitología nórdica | W-Art

 

Como en todas las religiones y mitologías, también la mitología nórdica tenía su apocalipsis, un fin del mundo en el que morirían casi todos los seres vivos del planeta y que vendría precedido por una batalla: el Ragnarök.

En este batalla se enfrentarían, de forma definitiva, las dos grandes entidades que habían estado pugnando por su preeminencia, los gigantes Jotun y los dioses Aesir. ¿Quieres conocer qué seres y dioses tomaron cuerpo en la batalla? ¿Cuál fue su desenlace? Sigue leyendo…

El Ragnarök y el lugar de la raza de los gigantes Jotun

Empecemos por describir una de las dos grandes fuerzas sobrenaturales de la mitología nórdica, los gigantes Jotun, que son todo lo opuesto a los dioses Aesir y, por lo tanto, se suelen representar como el lado del mal.

A pesar de eso, hay que decir que ambas razas conviven y los gigantes Jotun se mezclan a menudo con los dioses Aesir, como en el caso de Loki. Este tendrá un papel decisivo en el desencadenamiento de la batalla del Ragnarök, pues es el padre del lobo y la serpiente que se baten en duelo contra los dioses primigenios Odín y Thor.

Los gigantes Jotun representan las fuerzas del caos primitivo y la naturaleza indomable y destructiva. De hecho, el primer ser viviente formado en el caos primitivo, el Ginnungagap, es un gigante llamado Ymir. De su axila y de sus dos pies nacieron los ancestros de la raza conocida como los gigantes de hielo, que poblaron el Niflheim o reino de la niebla.

El significado de los dioses como fuerza de la naturaleza y caos primitivo tomará una gran relevancia para el significado del Ragnarök (lo descubrirás a continuación). Se suelen representar con una apariencia monstruosa, con garras, colmillos y deformidades varias, y un tamaño superior a los hombres y los dioses.

De hecho, aunque la mayoría de ellos tienen forma antopomórfica, algunas veces nacen con cuerpo animal, como el caso del lobo Fenrir y la serpiente Jörmungandner, que por cierto tendrán un papel decisivo en la formación del Ragnarök.  

Los gigantes viven en el reino de Jötunheim, donde descansa su centro de poder en la fortaleza de Utgard, pero cuando van por otros mundos prefieren vivir en cuevas y en lugares oscuros. Aunque disponen de la inteligencia de los dioses (a excepción del perverso y traidor Loki), se les atribuye una fuerza sobrehumana.

La raza de los dioses: genealogía y su papel en el Ragnarök

La mitología nórdica tiene dos razas de dioses: los vanir y los aesir. Los dioses Vanir se hallan en las leyendas del origen del mundo, y se relacionan con la fecundidad, la riqueza y la unidad. Después de las invasiones indoeuropeas, la mitología escandinava incorporó los dioses Aesir, que se dedican más bien a la guerra y el poder. El texto mitológico por excelencia, el Völuspá, relata una guerra entre los dioses Vanir y los dioses Aesir en la que estos últimos toman el poder y algunos dioses Vanir cambian de bando, como Njordr, dios del mar.

Los dioses Aesir viven en el mundo de Asgard, donde reside el palacio de Valaskjálf, donde reside el dios Odín, que también mora en el Valhalla, el reino de las almas de los guerreros y los héroes. Odín es el dios primordial de la raza de los Aesir, aunque el panteón es amplio y hay otras divinidades importantes, como Thor, Tyr, Frigg y Baldr.

Se les representa con forma humana y con una inteligencia superior, por lo general, a la de sus archienemigos, los gigantes Jotun, aunque su fuerza es más limitada. Por eso, muchas veces, tienen que ayudarse de armas con poderes construidas por los maestros enanos, como el martillo de Thor (Mjölnir) o la lanza de Odín (Gungnir).

La mitología nórdica otorga a los dioses Aesir un papel fundamental en la creación del mundo, pues relata que en la victoria de Odín sobre el gigante Ymir aparecieron los elementos de la naturaleza (del cráneo nació la bóbeda celeste, de los huesos las montañas, de la sangre los ríos y los mares), y más tarde los dioses dieron vida a dos árboles para crear a los hombres.

¿En qué consiste el Ragnarök?

Ragnarök, en islandés ancestral, deriva de las palabras “Ragna” y “Rook” (destino fatal). En la Völuspá se describe en un canto trágico la creación y la destrucción del mundo, y se cita en esos versos una desgarradura en el mundo de los dioses Aesir provocada por la traición de Loki, que acabará desencadenando la guerra del fin del mundo, el Ragnarök.

De hecho, el Ragnarök se describe como un paralelismo del apocalipsis judeocristiano, con el canto tres gallos como anunciador (en lugar de las trompetas de la muerte) y señales como el último invierno de Fimbulvetr, que con grandes nevadas y gélidos vientos anunciará el inicio del Ragnarök cuando el lobo y la serpiente apaguen el sol y la luna.

Los dioses se enfrentaron a los gigantes en la batalla del fin del mundo | North&Myth

En las tinieblas se libra una guerra entre los dioses y los gigantes que es, en realidad, una lucha entre la naturaleza y la cultura, entre el primitivismo dotado de fuerza y la civilización dotada de razón.

Como precedente de la guerra, lo que toma más relevancia es la leyenda de Loki. Este gigante adoptado por Odín como un hijo, se presenta en los textos sagrados como el origen de todos los males, como un dios embaucador que, dotado de una gran astucia, es capaz de engañar e intrigar con el fin de desatar el mal.

Además, Loki se había unido a la giganta Angrboda para dar vida al lobo Fenrir y la serpiente Jörmungadner, dos monstruos que tendrán un papel principal en la lucha contra Odín y Thor. Cuando su hijos son expulsados (o bien secuestrados, como el lobo Fenrir, que es atado a tres rocas con unas grandes cadenas) Loki se venga matando al hijo de Thor.

Todas estas rencillas acaban derivando en el Ragnarök, que es iniciado cuando el lobo Fenrir logra desatarse de sus cadenas y avanza hacia Asgard arrasando todo a su paso. “El lobo amenaza la guarida de los dioses”, advierte Odín en un canto épico.

El desenlace del Ragnarök

El Ragnarök es una guerra violenta en la que toman partido los principales dioses y los gigantes. En el inicio de la batalla se describe al lobo Fenrir avanzando hacia Asgard arrasando todo lo que encuentra a su paso, y a los guerreros, héroes y dioses antiguos saliendo de las 540 puertas del Valhalla solicitados por el dios Odín.

Todos se baten en duelo contra los gigantes y sus fuerzas, pero los dos grandes focos de atención se centran en el enfrentamiento entre Odín, dios de la sabiduría, la guerra y la muerte, y el lobo Fenrir, y entre Thor, dios del trueno y la tormenta, y la serpiente Jörmungadner. De esos dos enfrentamientos depende la suerte del Ragnarök.

Aunque es presentado como una batalla entre el bien y el mal, el escenario es el apocalipsis, y por eso después del Ragnarök no quedará casi ningún ser vivo en el mundo. El lobo Fenrir logra engullir con sus enormes fauces a Odín, aunque el hijo arrebatado Baldr venga a su padre dando muerte a la bestia. Por su parte, Thor hace a la serpiente Jörmungadner una herida mortal que acabará con su vida, pero esta inocula su veneno momentos antes de morir, y Thor muere después de dar algunos pasos hacia atrás.   

Otros duelos memorables son el del perro de Hel, Garmr, y Tyr, que acabará con la muerte del dios de la ley y la gloria, pero de nuevo saca fuerzas para dar muerte al gigante antes de morir. Loki se enfrenta a Heimdallr, en un choque como dos llamaradas estelares que se consuman una a la otra, y ambas acaban convertidos en cenizas.

En la imagen de la batalla del fin del mundo se observa también a las valquirias, las guerreras seleccionadas por Odín en el Valhalla, y los berserkir, los temidos vikingos que luchaban desnudos y cubiertos de pieles, enfrentándose a los muertos y a los gigantes. En una última llamarada de Surtr, el gigante de fuego, el cataclismo se consuma y todo perece.

Después del Ragnarök se describe un período de silencio y quietud, que precederá a la esperanza: los textos describen la aparición de los supervivientes, Vidarr y Vali, que hallarán las tablas de oro donde fue grabado todo el saber y reconstruirán la raza de los dioses. También sobreviven los hijos de Thor, y Baldr y Holdr regresan de los infiernos.

La idea final del Ragnarök es por lo tanto la trascendencia a través de la transformación, la historia como un ciclo y la muerte como renovación.

El Ragnarök en el cine y la saga “Thor”

En el número de la revista de comics Civil War (Marvel Comics) de julio de 2006 aparece como personaje de ficción un supervillano llamado Ragnarok, que es en realidad un cyborg clonado a imagen y semejanza de Thor y que posee los mismos poderes pero utilizados para hacer el mal. Se convirtió en un habitual de la serie de historietas Dark Avengers.

Sin embargo, el fenómeno original del Ragnarök tomó más relevancia en la superproducción de Marvel para cine Thor: Ragnarök, que es en realidad la tercera parte de la saga dedicada al dios Thor (protagonizado por Chris Hemsworth). La película se estrenó en octubre de 2017 y muchos se apresuraron a considerarlas la mejor de la trilogía.

Los personajes de Marvel se baten en duelo en la película "Thor: Ragnarök" | Marvel

Además de tener buenas dosis de aventura y humor, y unos efectos especiales impactantes, la película aborda el fenómeno del Ragnarök a través de su argumento: Thor, sin su martillo y al otro lado del universo, inicia una carrera a contrarreloj para volver a Asgard y parar el Ragnarök, la guerra del fin del mundo, con la que la bella y temida Hela (Cate Blanchett) pretende dominar el mundo.